La situación en el Golfo Pérsico y en el Mediterráneo Oriental están al rojo vivo, Irán esta siendo hostigada por diversos frentes, Rusia y China parece que tienen intereses comunes en evitar que Irán sea invadida por EE.UU. por el contrario algunos países Europeos y Estados Unidos están deseosos de empezar una guerra contra Irán, evidentemente por su valiosa posición estratégica en la zona y su petróleo así como ejercer control sobre los oleoductos que abastecen Asia.
El embargo con Irán ya es definitivo y a todos los niveles, la Unión Europea irresponsablemente ha dado el paso necesario para ello.
La Unión Europea ha decidido jugar la partida contra Irán.
Decidieron restringir con efecto inmediato las importaciones de crudo iraní y finalizar los contratos existentes a partir del 1 de julio.
La UE defiende su estrategia –o guerra económica- como única manera de evitar «el caos en Oriente Medio».
Sin embargo la guerra económica puede acabar provocando la guerra real que teóricamente intenta prevenir
Irán no piensa observar de brazos cruzados cómo la UE se prepara la introducción del embargo petrolero a su país a partir del 1º de julio.
La respuesta de Teherán podría afectar la economía de algunos países, sobre todo en aquellos donde las cosas ya andan mal.